sábado, 9 de junio de 2018
Premios Black Perseo de la música 2017
¡¿Cómo?!, ¡¿2017?!, sí amigos, habéis leído bien, los votos a los mejores del año pasado llevaban en la reserva bastantes meses, y para compensar la larga espera aquí os traigo los resultados en forma de vídeo. Espero que os guste este nuevo formato y que os animéis a seguir disfrutando y votando a vuestros artistas favoritos, aunque no sean exclusivamente metal ;).
lunes, 2 de abril de 2018
Firepower - Judas Priest (2018)
Rob Halford: voz
Glenn Tipton:
guitarra eléctrica
Richie Faulkner:
guitarra eléctrica
Ian Hill: bajo
Scott Travis:
batería
Aquí tenemos el décimo octavo disco del sacerdote, cifra al
alcance de muy pocas bandas. Y al alcance aún de menos bandas, poder presumir
de una discografía rayando a semejante nivel. Excepto el lejano Point Of Entry
y el prescindible Demolition, no se me ocurre ningún disco de esta genial banda
que no haya estado a la altura de su historia.
Y Firepower, lejos de ser un disco para salir al paso y
cumplir expediente, me parece un compendio de las grandes virtudes de esta
banda, luchando contra viento y marea, ya que la edad de sus miembros
contradice completamente el resultado que plasman en sus canciones. Es
alucinante lo que han hecho y siguen haciendo. Intentaré ser imparcial, cosa
muy difícil ante una de mis bandas favoritas, que escucho desde hace más de 20
años.
La primera escucha enseguida me dijo que este disco no
estaba a la altura de su predecesor, RoS. Pero para nada significa que
Firepower no sea un buen álbum. (En mi opinión, RoS dejó un listón
sorprendentemente alto a unas alturas en las que nadie se espera que los Judas
se saquen semejante disco de la manga).
Pero esta primera escucha también me
reveló algunas de las grandes virtudes que esta banda sigue conservando: para
empezar, el extraordinario trabajo de ese monstruo a las baquetas llamado Scott
Travis. A falta de solos de guitarra imposibles, que marcaron una época y un
género, la banda ha sacado músculo a través de su ya histórico batería (ya son
28 añitos aporreando para el sacerdote). Pero no sólo mamporros tiene este
álbum, el Dios Incombustible Halford sigue manteniendo un nivel vocal
asombroso, sobrehumano, para un abuelete de 67 años. Seguro que hay muchos
filtros y trucos de estudio, pero detrás de todo eso hay un tipo con un talento
prodigioso. Y entrando en la parte instrumental, aclarar que el bueno de Ian
Hill sigue siendo el eterno bajista, el complemento perfecto que sirve de
enlace entre Travis y los hachas. Y de estos últimos, decir que tiene mucho
mérito el acoplamiento de Faulkner a una banda tan, tan curtida. De Tipton, qué
decir, un señor al que sólo la enfermedad ha podido jubilarle y que ha peleado
durante 10 años contra ella por seguir a toda costa en activo. A pesar de todo,
su genio creativo se nota y el álbum conserva una buena colección de riffs
marca de la casa y el nivel general en este sentido es bastante aceptable,
recordando en ocasiones a esos Judas que en los 80 nos dejaban pasmados con
Defender of the Faith y Ram It Down.
La producción, como suele ocurrir con los Judas, es
impecable y se distingue nítidamente cada instrumento, notando algo más de
protagonismo de Ian Hill de lo habitual, sobre todo en cortes como END. Buen
trabajo del productor, con el que no colaboraban desde Ram It Down. A destacar
los pasajes más acústicos, en los que se han sacado melodías muy pegadizas que
aún consiguen poner los pelos como escarpias.
Y esa es una gran virtud de este álbum: que no pretenden
emular la potencia de tiempos pasados y combinan sabiamente temas muy poderosos
como Firepower o Lightning Strike con otros muy melódicos y accesibles,
haciendo de éste un disco variado y que entra bien desde el principio.
Analizaré primero los cortes que me han parecido más
destacables:
Firepower, en el que la banda se sacude de encima 20 o 30
años, con un Travis enorme a las baquetas, una buena colección de riffs marca
de la casa y Halford partiéndose el pecho. Me flipa que este señor aún consiga
sacarse de las entrañas ciertos agudos. Un tema de corte claramente speed.
Lightning Strike, con la categoría de himno, es uno de los
puntos fuertes del disco y la banda acertó al presentarlo de los primeros. Es de
los que creo que deberían pasar al set list de la banda y será de los que los
fans corearán en directo.
Evil Never Dies, aunque de entrada baja el nivel de potencia
y de épica de los dos anteriores, tiene una buena colección de riffs y de
grititos de Halford. Me encanta la parte central instrumental, en la que
predomina el bajo más de lo habitual en la banda.
Children of the Sun, aunque el tema en general es bastante
normalito no puedo dejar pasar el pasaje instrumental central. Me encanta la
nitidez de las guitarras con ese eco de fondo, acoplado a la entonación de
Halford, que para cortes lentos como éste sigue manteniendo su capacidad de
siempre inalterada en los tonos medios.
Guardians, genial ese inicio de piano, de esas melodías que
consiguen poner los pelos de punta y que demuestran que Judas sigue teniendo
algo más que potencia y riffs en pasajes puntuales. Y muy apropiada su unión
con Rising from Ruins. Siguen sabiendo componer piezas muy curradas y
pegadizas. Ésta en concreto me suena al estilo del Nostradamus, dentro de sus
buenos temas, que los tuvo. Épica, histórica, con un perfecto manejo de los
tempos y con riffs muy aceptables.
El resto de cortes, aunque no los destaque, creo que
mantienen bastante bien el tipo y siempre cuentan con pasajes bastante
brillantes, ya sea por los duelos de hachas, el nivel vocal de Halford o por
ser bastante pegadizos. Alguno de ellos podría haber entrado como cara B.
Never The Heroes, tiene un estribillo muy coreable, me
encanta ese Fight! muy manowariano J.
Flame Thrower, de corte pesado y lento, nos regala eso sí a
un Halford muy entregado.
Spectre, aunque sea de inicio prescindible, atesora una
parte instrumental muy decente, me cuesta descartarla.
Traitors Gate cuenta con buenos pasajes de guitarra acústica
y es un corte bien estructurado, y aunque a priori no se le puede poner pegas
le falta tal vez más gancho.
No Surrender, personalmente no me entra. Es un medio tiempo
que no me acaba de enganchar, pero no puedo negar que tiene buenos riffs. Me
suena algo comercial.
Lone Wolf, al igual que el anterior, parece un poco de
relleno, posiblemente podrían haber prescindido de él. Tiran de oficio y
técnicamente no se puede poner pegas, pero le falta… vida, chispa. Suena a
“tengo que completar el álbum y no sé qué meter”. Es de esos cortes que darían
la razón a KK Downing cuando declaró que la banda estaba perdiendo gas y que
las cosas no se estaban haciendo bien. Tal vez sería un buen momento para que, rencillas aparte, KK Downing reingresara en la banda.
Sea of Red, es un
medio tiempo largo que empieza con una parte acústica y es un corte claramente
para lucimiento de Halford. No está mal, pero es una pena que no hayan cerrado
con algún corte rápido, de esos que te dejan flipando y esperando que empiece
la gira.
Resumiendo, un álbum muy decente y que en general pasa muy
bien el corte. Atesora las virtudes de la banda, que no sólo son riffs
vertiginosos y rock duro. No olvidemos sus inicios y discos como Rockarolla,
Sad Wings of Destiny o Sin After Sin, que marcaron una época y no precisamente
por su ritmo endiablado.
Es una gran noticia que la banda aún se anime a sacar
álbumes y es un mérito increíble. Una hoja de servicios intachable y al alcance
de muy, muy pocos.
Gracias, Sacerdote, por mantener tan alta la fe de tus fieles.
Por siempre.
Canciones:
«Firepower»
3:27
«Lightning
Strike» 3:29
«Evil Never
Dies» 4:23
«Never the
Heroes» 4:23
«Necromancer»
3:33
«Children
of the Sun» 4:00
«Guardians»
1:06
«Rising
from Ruins» 5:23
«Flame
Thrower» 4:34
«Spectre» 4:25
«Traitors
Gate» 5:43
«No
Surrender» 2:54
«Lone Wolf» 5:09
«Sea of Red» 5:51
domingo, 25 de marzo de 2018
Saratoga ,24 Marzo 2018, Madrid, La Riviera
Corría el año 2002 y pasaba yo mis
imberbes años de estudiante universitario en Salamanca descubriendo a grandes
pasos bandas de heavy metal y acudiendo a los conciertos que se daban de vez en
cuando en las salas más alternativas de la ciudad. No recuerdo como cayó en mis
manos el trabajo de una banda de la que conocía algunos temas anteriores y que
resultaban cuando menos interesantes. Pero el salto cualitativo de este nuevo
cd era a todas luces imponente: velocidad, sonido, potencia, temazos, voz, instrumentos…
todo rallaba a un nivel absolutamente espectacular. Quemaba el cd de escucharlo
una vez tras otra y no dejaba de preguntarme como ese material de una banda
española podía salir por los gastados altavoces de mi amado radiocasete.
Aprovechando la visita de mi gran amigo Eliween (nombre en clave) y
coincidiendo con el concierto de dicha banda en la ciudad charra, nos
aventuramos a las primeras filas del mismo para disfrutar como enanos de como
aquellas bestias del directo reproducían con más calidad y potencia aún si cabe
el sonido que habían reflejado en los surcos de esa obra inmortal del heavy
metal español. Aquella banda era
Saratoga y aquel disco se titulaba Agotarás. Más de quince años más tarde, vuelvo a encontrarme
cara a cara con tres de aquellos cuatro musicazos para comprobar que el tiempo
se ha detenido en aquellas notas que marcaron parte de mi pasado y presente en cuanto a
música se refiere.
La gira que rememora los 25 años
de carrera de la banda y los 15 de la edición del Agotarás ha recorrido varias
ciudades y países con gran éxito, y ayer se ponía la página final de la fiesta
en la capital y casa de estos madrileños. Se conocía de antemano que iban a
tocar el disco entero y en el mismo orden, pero se desconocía qué temas del
resto de su carrera iban a tocar o que sorpresas nos depararían.
Con un lleno absoluto de la
Riviera la expectación por ver como Tete Novoa iba a ser capaz de defender todos
los temas que en su día bordó el maestro Leo “La Bestia” Jiménez era mayúscula. Y con decir
que durante la gala nadie se acordó del bueno de Leo, creo que queda todo
dicho. Este muchacho está tocado por los dioses del Valhalla, no sólo tiene un
chorro de voz como pocas veces he podido disfrutar sino que su actitud sobre
las tablas es de un auténtico “disfrutador” del heavy metal, transmite esa pasión
que sólo la gente que lo que hace lo hace de corazón es capaz de dar.
Sale toda la banda y comienza la
fiesta. Lamentablemente la voz de Tete no se escucha muy alta en los primeros
temas, y añadido a que toda la sala cantaba las canciones a un volumen estruendoso,
hizo que en al principio escuchásemos más al clamor de la masa que a la
voz del líder de ceremonias. Cosa que, inevitablemente para las gargantas del
respetable, pasó factura, y es que unos temas tan agudos y de los que te sabes
todo de “pe a pa” te dejan afónico a la primera de cambio y se notó en el resto
de vociferaciones posteriores.
El inicio del concierto con Con mano izquierda, Tras las rejas, A morir
y Las puertas del cielo significaba muchos temazos y muy seguidos,
demasiado bueno para empezar un concierto, pero estos chicos iban a tope desde
el principio. La máquina del pródigo Dani a la batería, que no ha perdido nada
de su técnica y pegada, el espectacular Nico al bajo (para mí el que más me
gusta de la banda), que tocó hasta con el pie y la lengua, el también regresado
Jero a la guitarra, clavando sus solos y la nueva bestia de Tete como líder de
una banda que se atesora como compacta y con un nivel técnico muy bueno forman
un cuarteto impresionante.
El chorro de voz de Tete era lo
más destacado, sin lugar a dudas. Al final de cada estrofa siempre caía un
grito descomunalmente alto, prolongado y agudo, incluso a veces con guturales.
Estaba desbocado, fuera de sí, este concierto era su consagración, su momento, y
nadie se lo puede ya arrebatar.
Seguía el recital con algunos
temas ligeramente menos espectaculares que los del comienzo, pero no por ello
faltos de calidad. Tete, muy comunicativo entre las canciones, nos presentó El gran cazador con un alegato a favor
de los animales y en contra de las matanzas de toros; en Mercenario habló en contra los asesinatos de seres humanos y más
concretamente de niños; y en Parte de mí,
que dedicó al guitarrista de su otra
banda en solitario, nos hizo encender el móvil para crear un cielo estrellado
en el que cada uno de nosotros recordásemos a algún ser perdido. Ha sido la
primera vez que veo a un cantante llorar en medio de una canción y a varios hombres
hechos y derechos abatidos entre el público por el sentimiento de un tema.
El disco va llegando a su final y
en el tema Resurrección Tete se
encarama a la barra de las palmeras y dirige al respetable a su antojo, no para
de correr, moverse e interactuar con sus compañeros y con el público, es un
portento físico el muchacho. Acaban con Ratas,
uno de mis temas preferidos y del que os dejo un extracto.
Terminado el magnífico primer
tramo del concierto, nos amenizan con una sintonía del eterno Antonio Vivaldi,
la cual acompaña a un vídeo en el que se muestran las carátulas de todos los
discos que ha generado Saratoga en sus 25 años de vida. Después, el típico
jueguecito de hacer cantar al público por sectores, que personalmente preferiría
que fuese rellenado con un tema, pero bueno, lo estábamos pasando todos en
grande. Durante la cita todos los músicos fueron ovacionados, y contaron con
sus respectivos momentos de lucimiento personal con unos solos fantásticos.
Tocaba el turno para tocar una
canción por disco, y empezando por el primer corte del primer redondo de la
banda arremetieron con Grita, Perro
Traidor y Vientos de Guerra. Con estas dos últimas la sala se vino totalmente
arriba, hubo confeti y ambientazo, aunque visto objetivamente es raro el
ambiente tan festivo teniendo en cuenta el contenido poco amistoso de las
letras.
Siguieron con una estupenda Maldito corazón del Clan de la lucha, y sorpresivamente se dejaron en el tintero los
discos Tierra de Lobos y Némesis, sus motivos tendrán, quizá no son obras que
recuerden con mucho agrado.
Legaba un momento especial para
Tete, en el que recordaba como entrar en la banda en el disco VII cambió su
vida para siempre y lo dio todo con la interpretación del Vuelo del Halcón, No sufriré jamás por ti y Como el viento, de su último
disco, con el que han vuelto a reenganchar a muchos fans.
Presentaron a todo su staff,
desde managers a pipas y técnicos y se acordaron de todos aquellos integrantes
del grupo que han pasado por sus filas y ya no están, un bonito gesto (hubiese
sido la bomba algún invitado, pero está claro que estos cuatro chicos son el
presente y futuro de la banda, y reunir a todos lo que han pasado por el grupo
en un sólo concierto sería un poco excesivo). Pero el miembro más importante de
Saratoga y de cualquier grupo, nos recordaron, somos nosotros, gastando nuestro
dinero en entradas y discos y apoyando una música que sin el empujón de otros
grandes elementos, necesita del trabajo de la hormiguita para triunfar, y el
fan es parte importante de la ecuación: si lo cuidas y le das calidad, nunca te
abandonará. Esta noche lo dimos todo, hubo hermandad, buen rollo y cada uno de
nosotros hizo un viaje al pasado a través del metal, dejándonos todo en cada
tema en 2 horas que se pasaron volando.
Grabaron varias partes del
concierto y al final se fotografiaron con unos globos con las fechas 15-25, con
el Fear of the Dark de fondo. Todo muy festivo-emotivo y muy muy heavy. El “fuera
de control” de Tete se marcó un Bobby Blitz y se lanzó al público y se mezcló
con todos nosotros, recibiendo un baño de agradecimiento por esta noche inolvidable
que nos hizo recordar una obra maestra del heavy metal en español y constatar
que aquí se pueden hacer grandes trabajos de vez en cuando. Y hacer a la gente
tocar el cielo de vez en cuando.
martes, 6 de febrero de 2018
Libro: "Metallica. Back to the Front"
Siguiendo con el largo título del libro : "30º aniversario de Master o Puppets. La historia visual autorizada del álbum y la gira Master of Puppets", es un ingente compendio de fotografías (unas 2000) y experiencias que refleja en sus casi 300 páginas y en gran formato lo que era esta mítica banda en su momento de apogeo artístico y de cómo un grupo de chavales tan normales como tú y como yo llegaron a convertirse en los artistas más conocidos del heavy metal mundial gracias a su irrepetible y magna obra: Master of Puppets. Una historia de constancia, lucha, borracheras, penurias, pizza fría, compañerismo, cercanía a los fans....que forjaron la familia Metallica, en la que cada uno de sus componentes, ya fuera instrumentista, pipa o mánager era un miembro más que remaba a la par y con la misma fuerza que el resto para llegar a la meta de la conquista del mundo musical más duro.
La primera parte del libro está minuciosa y emotívamente escrita por Matt Taylor y detalla las últimas horas del viaje que costó la vida al bajista Cliff Burton, cortando de raíz la ascendente y exitosa carrera de uno de los mejores bajistas que el metal haya conocido.
A continuación el relato da paso a una mezcla de fotos y comentarios de miembros de la familia Metallica y fans que relatan todo el proceso de composición y gira del Master, y todas las aventuras y desventuras que hacen ver desde un punto de vista humano, que todas las estrellas son de carne y hueso, han pasado hambre,frío, alegrías y penas, y que con talento y tesón se puede llegar a triunfar en la música y en la vida. Por destacar algúnos pasajes: la vida en el Cerrito (la casa/estudio/comuna donde pasaron sus mejores años), la gira con Ozzy (donde tenían prohibido darle alcohol), la rotura de brazo de James haciendo skate, la madre de Kirk preparando comida para la crew, o las múltiples muestras de cercanía y cariño de la banda con sus fans como el propio Kirk intercambiando material friki de cómics con un seguidor. Me ha llamado la atención lo tímido que es James Hetfield, cuya segura apariencia en el escenario y fotos poco tiene que ver con la persona tras los focos.
Todo el mundo coincide en la persona tan especial que era Cliff Burton a todos los niveles, y el libro concluye con una emotiva despedida del padre de éste, manteniendo viva la llama de su apellido con la banda. Actualmente la gente le enseña tatuajes de su hijo o le dicen que tocan el bajo gracias a su influencia, sobran las palabras.
En conclusión, tomo recomendable para los muy muy fans del grupo que quieran descubrir la cara más normal de estos chicos normales que lograron cosas extraordinarias creando una música extarordinaria.
El entrañable Ray Burton nos muestra orgulloso su ejemplar.
sábado, 6 de enero de 2018
Libro: "Metal extremo 2: Crónicas del abismo (2011-2016)"
Segunda parte de la magna obra del autor sobre las ramas más duras del metal, pero de estructura diferente al primer tomo.
Consta, en primer lugar, de una serie de charlas y conferencias que aún no habían sido editadas en papel y que habían sido expuestas por el autor en diferentes eventos, siempre tratando el metal como un arte de vanguardia y con ánimo de acercarlo al gran público. Fenomenales las referentes al satanismo, las guerras y lo gore, todos ellos temas recurrentes de la música oscura, pero crudamente mundanos y creados por la mente humana.
La segunda parte del libro (y donde cae la calidad del mismo) es un compendio por estilos y años de los trabajos que se han publicado del 2011 al 2016, pero con comentarios poco elaborados y un desarrollo poco exhaustivo, apenas detallado y con frases muy genéricas, y que no animan en exceso a adentrarse en las obras o nuevos grupos que propone, cosa que no ocurría con su primera "enciclopedia". No es que no se agradezca el que nos acerque a un gran número de bandas y discos, pero la forma rápida y poco profunda de cada trabajo comentado no atrae de la misma forma que el desarrollo más exhaustivo e histórico con que trató el tema anteriormente.
Aún así, desde esta humilde tribuna, un gran aplauso por la valentía y el esfuerzo de lanzar este libro sobre un tema tan alejado de los gustos del mercado y del público generalista.
lunes, 1 de enero de 2018
Veggie-Metal
Aquí os dejo una lista de algunos artistas que abrazan el vegetarismo o veganismo, todos ellos mantienen una buena forma física, lucidez mental y su capacidad artística sigue intacta, ¡lo verde Rocks!:
Bill Ward y Geezer Butler (Black Sabbath), Alissa White-Gluz, Angela Gossow y Michael Amott (Arch Enemy), Jukka Nevalainen (Nightwish), Dirk Verbeuren (Megadeth), Serj Tankian (SOAD), John Campbell y Chris Adler (Lambof God), Kirk Hammet (Metallica), Attila Csihar (Mayhem), Bill Steer (Carcass), Devin Townsend (D. T. Project), Heaven Shall Burn, Mille Petrozza (Kreator), Barney Greenway (Napalm Death), Tom C. Warrior (Celtic Frost), Rob Zombie, Derrick Green (Sepultura), Steve Vai, etc.
Camiseta "Vegan" que lució el tito Mille en Madrid
Muerte en sus letras, no en sus platos.
Discos octubre a diciembre 2017
Un original en cd (Rainbow) y cosas que debería haber sacado antes. El último de In Flames, curioso, sonido muy moderno, más entretenido que sus últimas obras, pero alejado de sus clásicos.
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