jueves, 30 de marzo de 2017

KREATOR+SEPULTURA (24 Febrero 2017, Madrid, sala La Riviera)




Nunca es tarde si la dicha o la crónica es buena,  perdón por el retraso en escribir unas líneas del genial concierto acontecido hace ya casi un mes en Madrid. Las sensaciones del disfrute siguen intactas por lo que intentaré plasmar el buen hacer de los teutones una vez más sobre las tablas.
El cartel se formaba por 4 potentes y diferentes bandas: Aborted (death con toques modernos que me fastidió perderme), Soilwork (los metaleros suecos que nunca han llegado a engancharme), y los clásicos e incombustibles Sepultura y Kreator .Comencemos con el combo de origen brasileño.

En esta ocasión venían con un nuevo trabajo conceptual: “Machine Messiah”, del que se pueden sacar múltiples matices musicales, atmósferas diferentes y un gusto por renovarse y experimentar que a mi personalmente me ha convencido en ésta última obra. Andreas Kisser se ha tornado en un compositor muy versátil que no sólo arremete con su guitarra líder sino que se cupa de los arreglos orquestales, las letras (el concepto del disco es muy interesante), y de llevar a la banda a una dirección más abierta que en sus primeros y más lineales discos. Ha sido por esto que les he visto un de sus shows más tranquis y maduros, sin dar caña gratuita, centrándose mucho en las canciones de su última obra, creyendo en su trabajo sin vivir de las rentas pasadas. Por supuesto que cayeron sus grandes himnos con los que el público más disfruta, pero  es de aplaudir que incorporen set lists diferentes en sus visitas a nuestro país.


Analizando a cada miembro, Derrick Green sigue siendo esa mole de voz y músculo que nos encandiló hace años en las secas tierras de Albacete, pero con un poso de serenidad en sus movimientos y actitud. Una perenne sonrisa en su negro rostro denotaba satisfacción y comodidad con su público. El joven batería Eloy Casagrande derrocha quizá demasiada energía, un tanto desbocado, con ganas de cumplir y sobresalir, que lo hizo, pero al estar Green siempre colocado a un lado de la batería, daba lugar a su lucimiento visual más que al musical. Paulo Jr., no sé si por problemas de la mesa de sonido, estuvo totalmente imperceptible, sólo oí unas pocas notas durante todo el show, una pena. Para terminar, Andreas Kisser, líder total del combo, con una técnica no especialmente limpia ni muy virtuosa pero capaz de llenar todo el espacio musical y físico con sus riffs y presencia (como ya digo sin bajo que le apoyase), porque para mí, fue él el que soportó casi  todo el peso de la actuación, muy bien por él.


En cuanto a los temas más clásicos destacaron  Inner  Self, Refuse /Resist y Arise (me encantó Choke de su época Green) interpretados con mucha fuerza y rabia, y con sus temazos del Roots para derrumbar la sala cerraron un repertorio bastante elegante.
Llegaba ya  el plato fuerte de la noche: los ya inmortales Kreator. Siempre se ha dicho que los Metallica del Black álbum, los Maiden del Seventh Son etc., en directo marcaron época en sus respectivas carreras. Salvando las distancias y viendo que claramente Mille Petrozza y sus secuaces están en su mejor momento en disco y en directo, en un futuro podré decir con orgullo: Y vi a Kreator en la década de los 2010. Porque amigos, cuando una banda está en su apogeo tras 10 años y cinco discos impecables, y después de labrarse una carrera respetada dentro de la añeja escena del thrash alemán, uno se alegra de corazón de que al fin puedan estar en  lo más alto en cuanto a ventas y público, se  lo merecen.


He de decir por delante que el concierto que les vi en Barcelona fue bastante más vistoso ya que al aire libre pudieron contar con más efectos visuales de fuegos y confeti, mientras que en la sala estos efectos se vieron reducidos a mínimos, pero suplidos por unas pantallas de vídeo con motivos súper chulos según la canción.


Comenzaron con Hordes of Chaos y Phobia para poner las cosas claras y que nadie dejase una vértebra sin machacar desde el minuto uno. El sold out  y las ganas de disfrutar tanto como las que tiene el bueno de Mille hicieron del mosh pit y el circle pit una constante. Debido a mi cansancio, alergia, y para proteger nuestra integridad física (aunque Cris headbangeó y cantó hasta la extenuación) vimos el concierto desde la mesa de sonido, cosa que nunca había hecho y que desde el punto de vista musical es la mejor opción. Todos los instrumentos sonaban claros y contundentes, la voz rabiosa apoyada en momentos puntuales por coros, el bajo cuando y donde debe de sonar, la batería de Ventor, mucho más sobria que la del sepulturero, pero mucho más precisa y contundente, los solos del finés Yli-Sirniö son cosa a parte, melódico y agresivo, con wawa para todos y con una pancarta del público dedicada en exclusiva para éste, uno de los mejores hachas de thrash de la década. Y qué decir de Mille, el bueno de Mille, con su camiseta vegana, su presencia, disfrutando de cada tema, cada movimiento de cabeza, con sus, ya menos, discursos sobre odio y matarnos entre nosotros, entrañable con su bandera del  odio… todo un ser que huye de poses y de excentricidades de estrella, es nuestro Mille y le queremos por odiar a la humanidad, jeje.


Del fantástico  y más melódico último disco se cascaron bastantes temas,  a destacar los vídeos que ponían detrás de ellos en, por ejemplo, Fallen Brother con artistas fallecidos (cuando salió Scott Columbus sentí  el Sign of the Hammer golpear en mi pecho),  en Extreme Agression con fotos suyas de jóvenes,  en Hail to the Hordes con fotos de fans (algunos con enorme parecido a amigos del staff,jjj)... todos defendidos con gran maestría y con la total complicidad de público. De sus últimas creaciones la que más me flipa es el Phantom Antichrist, pero sus 5 últimos discos son obras maestras del thrash melódico y de todas ellas cayeron temas con generosidad. De sus primeros y más añejos trabajos cayeron Flag of Hate, la sorpresa Under the Guillotine, y cerraron con ese clásico tema de baile de salón, Pleasure to Kill, en su última parte más acelerado y con el que acabaron por destrozar  los magullados cuerpos y almas de sus entregados fans (definitivamente han descartado Tormentor de su repertorio).
Larga vida a Kreator , a Mille y al Metal , ¡¡¡kaoooooossssss!!!



Kreator:
·  Hordes of Chaos
·  Phobia
·  Encore:


Sepultura
·  Choke
·  Alethea
·  Sworn Oath
·  Inner Self
·  Arise

lunes, 6 de febrero de 2017

Discos Septiembre-Enero 2017

Muy pocas pero buenas adquisiciones: el de Lords of Black tiene algunos temas impresionantes (las versiones de la edición japonesa son crema) lo único que al estar producidos por Roland Grapow, suenan a veces demasiado a Masterplan. El de Testament, muy correcto para haber sido grabado deprisa y corriendo (¿que demonios hacen las bandas durante tantos años?). Del de Metallica ya di mis impresiones. Y de la caja de Overkill prometí reseña, pero sólo me ha sido posible escuchar el disco de demos: contenido añejo y diferente de temas de varias épocas (para muy fans) y con una divertida versión de Johnny Cash. La próxima remesa va a ser deathmetalera, que me tiene  super enganchado el estilo en cuestión.








martes, 17 de enero de 2017

Premios Black Perseo de la música 2016

Un año más me place otorgar los galardones de los discos y directos más destacados del año pasado gracias a los votos de nuestro entendido, pero cada vez menos asiduo a conciertos ;), staff. Gracias a todos por vuestra colaboración y a nuestors fieles lectores por continuar un año más siguiendo nuestras andanzas, crónicas y demás. Sin más dilación:

Premio Black Perseo al mejor disco 2016:

Dystopia, de Megadeth-Por saber volver a sus raíces sin dejar de innovar en cada tema, esa mezcla ganadora que nunca olvidó nuestro querido Dave Mustaine, al que el acertado cambio de miembros en su banda y un resurgir tras dos discos olvidables, le hacen reconquistar el trono que nunca debió abandonar.




Le ha seguido a en el podio el muy esperado disco de Metallica, que ha conseguido vencer en muchos momentos, pero no convencer en el resultado final. Votos también para Lords of Black, Volbeat, Anthrax y Amon Amarth.


Premio Black Perseo al mejor directo 2016:

Galardón compartido por:

-Los finlandeses Reckless Love, (según nuestra reportera Elisabetta ;) ), los más sexys y chuletas de aquella fría parte del continente, dispuestos a derretir lo que se ponga por delante.


-Avantasia, de los que por no explayarme mucho, aquí os dejo la crónica vivida en Marzo, que refleja la magia de un proyecto excepcional a todos los niveles.
Avantasia- Marzo 2016




¡¡A por otro año de mucho Rock y Metal!!

miércoles, 4 de enero de 2017

Hardwired... to self destruct - Metallica (2016)



James Hetfield: Voz, guitarra rítmica.
Lars Ulrich: Batería.
Kirk Hammet: Guitarra principal.
Robert Trujillo: Bajo




Por fin tenemos el décimo disco de estudio de nuestros hijos pródigos. Más de 8 años han tenido que pasar, en los cuales nos aplacaron con unas caras b del Death Magnetic muy flojillas y un engendro experimental llamado Lulú. También ha habido tiempo para hacer surf, una película, tocar en el mismísimo Antártico... En fin, muy prolíficos los chicos.

Respecto al disco, sensaciones divididas. La primera escucha me cagué en todos sus muertos, otra vez volvían a hacer de las suyas y a engañarnos. Después de escuchar Hardwired... y Moth Into Flame como adelantos, un servidor se esperaba ese eterno retorno a las raíces que luego nunca llega. Otra vez un disco larguísimo, con temas interminables. Y lo que es peor... pocos minutos que podamos llamar thrash metal.

Pero el caso es que tras (mucho) tiempo de escuchas, descubrimos un disco con ciertas virtudes. Como pros, un Hetfield rejuvenecido, en una forma extraordinaria, con una voz que inyecta energía a cada corte, sabiendo entonar y administrar muy bien sus registros, partiéndose el alma en cada tema. Ulrich también mejor de lo habitual, parece que ha estado practicando con sus cacharros y nos regala más doble pedal del habitual y una exquisita coordinación con Hetfield y Trujillo. Éste último, por fin con cierta relevancia y presencia en los temas. La producción es acertada, como ya lo fuera para mí en el DM y lejos del experimento fallido de St Anger. Los instrumentos suenan limpios y se distinguen como es debido, sin saturar el sonido de forma innecesaria.
Como contras, lo ya mencionado respecto al concepto del disco: más largo y ambicioso de lo deseado. También un bajón considerable en la inspiración de Hammet, bastante flojo. Algunos temas no gustarán nada a los fans de siempre.
 
En cuanto a estilo, el disco no se asemeja a nada en concreto. Parece que han cogido influencias del Load, Black Álbum, Kill Em All, AJFA, etc, con un sonido similar al DM pero para mí más grave, crudo, oscuro.  

Empezando por Hardwired…, corte que sirvió de presentación y que da nombre al disco. Un servidor casi se caga en los pantalones la primera vez que lo escuchó. Venga ya, ¿Metallica volviendo a exprimir sus instrumentos como hace casi 30 años? Pues sí! Tras un inicio de batería contundente y preciso de nuestro amado Lars, aparece la rabia que llevan tantos años guardándose. Tres minutos y pico de puro thrash y furia, con Lars por una vez ganándose el sueldo y pisando los pedales a fondo, precisión milimétrica entre todos los componentes y un tempo y una colección de riffs a los que ya no nos tenían acostumbrados. Hetfield escupiendo rabia: We´re soo fuck!! Shit outta luck!! Todo ello con un regustillo sonoro a Black Album. ¿Qué más se puede pedir? Lástima que la mejor canción del disco sea la más corta.

Después de esta lluvia de riffs, aparece Atlas, Rise! Otro de los cortes que nos retrotraen a los buenos tiempos. Menos veloz que el anterior, es un medio tiempo pero con pegada, con un Hetfield inmenso, con un riff principal y un estribillo muy pegadizos. Tal vez baja un poco la intensidad en ciertos momentos y podrían haber resuelto el tema mejor.

Now That We´re Dead, empieza prometiendo muy poco, pareciendo uno de esos eternos medios tiempos que se empeñan en componer. Y hasta cierto momento lo es, siendo el empeño vocal de Hetfield lo único salvable. No es thrash ni se le asemeja, no gustará en absoluto a los fans más acérrimos. Pero el caso es que tras varios minutos de cierto tedio esconde unos riffs bastante aceptables y se empieza a convertir en un tema complejo y bien estructurado, con cierto regustillo a Load (en el bueno de los sentidos, que este disco también tuvo cosas buenas). Y Lars, más sosegado, demuestra buen sentido del ritmo y variedad aporreando sus cacharros.

Sirva el anterior corte como descanso, para dar paso a Moth Into Flame, otra de las bazas fuertes del álbum. Inicio machacón, muy prometedor, con una parte vocal de Hetfield que en su estructura me recuerda a Blackened y da paso a un corte rápido, nuevamente thrasher, con un estribillo muy pegadizo (A moth into the flaaaame!!) y a nivel instrumental muy bien resuelta, otra vez con un Lars bastante acertado y una buena colección de riffs y doble pedal para terminar.

Tras este temazo, tenemos Dream No More, medio tiempo de corte pesado, lento, muy del estilo de aquellos medios tiempos del Load/Reload. De hecho, hasta Hetfield entona como en aquellos discos. A pesar de todas las críticas que recibieron en su día, siguen atreviéndose a componer este tipo de canciones. Será que realmente se sienten orgullosos, o que querían hacerle un pequeño homenaje en su 20º aniversario (cómo pasa el tiempo), o… vaya usted a saber. Es curioso, en ciertas partes la canción me recuerda a cuando escuchaba a Metallica con mi walkman de cintas de casete y se me empezaban a acabar las pilas. La canción se volvía lenta, muy lenta, pesada…

Para sacudirnos el sopor, Halo On Fire, que sin ser tampoco un tema rápido al menos es interesante. Combina buenas partes instrumentales con un Hetfield muy expresivo, con mucho sentimiento. Es un tema oscuro, complejo y elaborado, me recuerda al Unforgiven III del DM y muestra las cosas que también sabe hacer esta banda cuando se sale del camino que se les exige, regalándonos algunos riffs bastante decentes.

Y terminamos el primer disco. Como aperitivo de lo que nos aguarda en el segundo disco, empezamos con el redoble de batería solemne y casi militar de Confusion, que da paso a otro de los cortes complejos y oscuros de este álbum. A destacar, que una vez más, sin hacer grandes alardes, consiguen sacarse un medio tiempo resultón, con una melodía principal muy pegadiza remarcando mucho los graves de los instrumentos. Es lento, pero tiene pegada y agresividad. De esos temas que no te harán saltar ni brincar en directo, pero que en casa o en el coche se saborean muy bien, para escuchar muchas veces.

A continuación, ManUNkind, realmente no aporta gran cosa. Me recuerda al King Nothing del Load, pero bastante menos inspirado. Casi 7 minutos en los que no encuentro mucho que destacar, excepto algunos riffs puntuales en la segunda mitad de la canción.

Con Here Comes Revenge, tenemos una canción elaborada y variada a lo largo de sus más de 7 minutos. Al igual que en otros temas mencionados del disco, se caracteriza por esa atmósfera densa, oscura, que parece que Metallica ha querido darle a su segundo CD, a diferencia del primero, más thrasher y clásico. Para mí, se escucha igual de bien que Halo On Fire o Confusion, aunque comprendo que ciertos fans más tradicionales a estas alturas del disco ya estén jurando en arameo. Poco thrash tiene el disco, la verdad. El tema se salva por una última parte en la que nos regalan una buena colección de solos e incluso algo de doble pedal, que aporta algo más de vidilla.

Seguimos con Am I Savage (que nada tiene que ver con Am I Evil, desgraciadamente). Otro de los temas que tal vez no deberían haber incluido, o en todo caso, deberían haberle dado otra pensada. Pesada, densa, lo poco salvable es la versatilidad de Ulrich y, una vez más, las ganas de James.

Murder One, homenaje al mítico Lemmy de Motorhead, banda que Metallica ha tenido como una de sus referencias e inspiración. A destacar, más que el tema en sí, el vídeo que la banda ha editado en su honor, en el que se recoge la vida, milagros y excesos de este tipo inigualable en un formato muy, muy curioso. La canción como tal, es un sentido homenaje a su ídolo, usando muchos guiños a la banda en la letra.
 https://youtu.be/2Mkq6GFLIsk

Y para cerrar, por fin, tralla de la buena con este Spit Out The Bone. Ante nosotros 7 minutos de thrash de principio a fin, con todos sus miembros dando el 100%, tempo veloz, riffs endiablados y James poniendo el broche de oro a un gran trabajo a nivel vocal a lo largo de todo el álbum. Deben hacerla fija en el set-list sin dudarlo. Brutal, diversión pura y dura para este cuarteto de cincuentones que siguen teniendo alma de chavales. Aunque a veces el negocio mande. Aunque a veces se empeñen en llevar la contraria a sus fans más fieles.

Bueno, cuando dije para cerrar…me refería al doble álbum, ya que la versión de lujo incluye un tercer CD con algunos directos y covers curiosas (incluyendo Remember Tomorrow de nuestra querida doncella). Como apunte, decir que me habría gustado que incluyeran Lords Of Summer como parte del disco, me parece imperdonable que dejen una canción tan potente como un extra.

Animo a los queridos colaboradores de este gran blog a que me den sus impresiones respecto a este tercer CD de regalo. ¿Qué os ha parecido?

En resumen, un álbum que dará mucho que hablar, que será odiado y amado a partes iguales y que, en cualquier caso, nos regala 4 ó 5 temas que podrán engordar su dilatado directo. Una espera demasiado larga para el resultado obtenido (a un servidor le gustó más DM), pero siempre una buena noticia, una excusa para verles de gira y un álbum que disfrutaremos mucho. 

 
Disco 1:
Hardwired      3:09
Atlas, Rise!     6:31
Now That We're Dead           6:59
Moth into Flame         5:50
Dream No More         6:29
Halo on Fire    8:15

Disco 2:
Confusion                   6:41
ManUNkind               6:55
Here Comes Revenge 7:17
Am I Savage              6:29
Murder One                5:45
Spit Out the Bone      7:09

Extra:
Lords of Summer       8:21





lunes, 14 de noviembre de 2016

Review de Dystopia - Megadeth (2016)



                                                    Resultado de imagen de dystopia megadeth




 Dave Mustaine - Voz, guitarra
 David Ellefson - Bajo, coros
 Kiko Loureiro - Guitarra, piano
 Chris Adler - Batería
  
Aquí tenemos la decimoquinta criatura de nuestro querido Mustaine. Ante todo decir que un servidor siempre espera impaciente cada nuevo álbum de Megadeth y, afortunadamente, desde hace bastantes años no me defrauda. Sus discos podrán gustar más o menos, pero el listón en mi opinión siempre queda muy alto.
Una crónica que, por diversas razones, ha quedado injustamente postergada pero que, gracias a eso, me permite valorar este álbum de forma mucho más justa tras los cientos de escuchas que le he dado.
Ante nosotros tenemos lo que podríamos esperar: una nueva vuelta de tuerca a su inconfundible estilo, pero siempre innovando y logrando un álbum distinto y único.
Once cortes (más un cover) y 46 minutos en los que hay tiempo para degustar tanto riffs endiablados y bases rítmicas poderosas como partes acústicas y melódicas que son una delicia. La duración exacta, sin adornos ni rellenos y con las ideas muy claras.

Comenzamos con The threat is real, corte potente en el que vuelve la temática habitual de los últimos discos, la visión apocalíptica de Dave sobre el mundo, una distopía. Base rítmica rápida y precisa, buenos duelos entre Dave y Loureiro, con un Dave que sigue con su deterioro vocal crónico, pero que pone mucho empeño y encaja bien en el estilo de sus últimos discos.

Dystopia, corte que da nombre al álbum y, para mí, muy bien elegido. Tras una primera parte algo lineal, pero con un Dave muy implicado que nos va metiendo en atmósfera y nos introduce al apocalipsis, tenemos un cambio de ritmo y empieza lo bueno: una parte instrumental con sucesiones de riffs y una compenetración milimétrica entre los hachas y la base rítmica, yendo su potencia a más y pudiendo saborear uno de los tempos más rápidos del álbum.

Fatal ilusion, me recuerda un poco al estilo del TSHF. Comienza como un medio tiempo pesado para pasar a un corte bastante rápido con buenos duelos de guitarras y Adler dejándose los codos. Dave saca muy buen partido del nuevo batería, uno de los temas en los que le exprime a base de bien, demostrando que ha hecho un buen fichaje.
Lo mejor, el final del corte con un lacónico Dave: Evil never dies... It never dies!!!

Death from within
Me recuerda mucho a los tiempos del CTE, en el ritmo y forma de tocar la batería y algunos de los riffs. Incluso en la forma de entonar de Dave, que parece olvidar por un momento su ronquera crónica y es capaz de alcanzar ciertos agudos. Es un medio tiempo que cuenta con riffs bastante logrados y en ciertos momentos, vertiginosos, marca de la casa.

Bullet to the brain. Con buena pegada, mezcla de estilo entre TSHF y UA, sobre todo del primero, con esa atmósfera un tanto oscura que caracterizaba a casi todo el disco. Otro de los cortes notables del disco, con riffs y escalas brillantes sacando un buen partido de las guitarras, algo que define en gran medida a este Dystopia, y el batería haciendo un trabajo impecable.

Post American World. Otro corte que bien podría haber formado parte del CTE, salvando las distancias temporales. Una agradable combinación entre medio tiempo pesado en su base acústica, con un Dave en un tono más grave, rasgado, pero con pasajes acústicos excelentes y una parte final del tema brutal, con Adler aporreando de lo lindo y metiendo su doble pedal.

Poisonous Shadows. Comienza con una deliciosa parte acústica para dar entrada paulatinamente al resto de integrantes, algo que caracteriza bastante a este álbum, haber recuperado ese gusto por las partes más melódicas, sacrificando esa de etiqueta de “speed metal” que solía acompañar a la banda. Un ejemplo más del buen hacer de Mustaine a la hora de crear atmósferas sombrías y melancólicas, aderezado con algún teclado y coros femeninos. Curioso el cierre de la canción, con el virtuoso Loureiro al piano. Siendo el corte más largo del disco, para nada se me hace largo, una buena señal.

Y pasamos a una última parte del álbum para mí enmarcable:

Conquer or die. Una obra de arte, una melodía de esas que se te clavan en la cabeza, plasmada magistralmente en guitarras acústicas e incorporándose el resto de instrumentos para convertirse en un medio tiempo instrumental con soberbios duelos de guitarras que por momentos parecen gritar. Hacía mucho que Dave no se marcaba una instrumental tan sobresaliente técnica y compositivamente. Lo que en muchas canciones de otras bandas suelen quedar como intros aburridas y prescindibles, en el caso de este Dystopia son de lo más sobresaliente y le hace diferente. Recuerdo haberme despertado más de una mañana con esta canción sonando en mi cabeza.

Y como unión con la anterior, Lying in State, formando con ella una perfecta e inseparable dupla que debiera ser un fijo en los set list venideros. La más agresiva con diferencia de todo el disco, una bofetada de speed metal soberbio de principio a fin, supervisados por la voz de un Dave descorazonado, que trae pesimismo y rabia a partes iguales. Una banda rindiendo al 100% y exprimiendo al máximo sus instrumentos, aderezada con acertados efectos de estudio que crean una atmósfera aún más siniestra.

The Emperor
Tema muy poderoso que encaja perfectamente como cierre del disco. Muy en la línea del UA, podría haber sido un corte más de este álbum (y eso para mí es decir algo muy bueno). Canción que transmite mucha energía, con un Dave muy entonado a pesar de sus limitaciones. Y es que cuando este tipo se empeña en escupir rabia, sus cuerdas vocales no le traicionan.  Excelente trabajo de Adler y perfecta sincronización entre los guitarras y la base rítmica.

Foreign Policy
Excelente cover de la canción de Fear, como viene siendo habitual en los cover de Megadeth, muy logrados. Cañera de principio a fin, dejando muy alto el listón y con un Dave que más que cantar por momentos ladra y hace un esfuerzo impensable a estas alturas.
Un final que deja un sabor de boca muy, pero que muy bueno y nos hace olvidar que los años pasan, aunque se ve que no igual para todos.


Un disco en mi opinión muy redondo. Y una nueva demostración del talento y creatividad que aún conserva nuestro insustituible Dave. Es sorprendente la capacidad para componer y engrasar una nueva banda espantada tras espantada de sus miembros. A pesar de los cambios, la banda suena muy compacta, como un preciso reloj suizo. Los nuevos fichajes han sido un gran acierto y ojalá esta vez sean duraderos. El concepto de banda para Dave es el de un director de orquesta que dirige a unos talentosos ejecutores. Y lo hace con maestría.

 

The Threat Is Real»                           4:22
«Dystopia»                                        5:00
«Fatal Illusion»                                 4:16
«Death from Within»                        4:48
«Bullet to the Brain»                         4:29
«Post American World»                    4:25
«Poisonous Shadows»                       6:02
«Conquer or Die!» (Instrumental)     3:33
«Lying in State»                                3:34
«The Emperor»                                  3:54
«Foreign Policy» (Fear cover)           2:28

domingo, 4 de septiembre de 2016

Discos Junio-Julio-Agosto 2016

Sigo con Death Metal del bueno, un poco de punk melódico comercialote (pero una joyita, demasiado bueno comparado con el resto de su discografía (con el productor de Green Day a las riendas,ejem)) y el nuevo de Volbeat. Éste último cd ha pasado por varias fases en mi poder: al principio me pareció lo más soso y simple que me he echado en cara de éstos daneses; después, de tal simplicidad, algunos temas me engancharon soberanamente; y ahora está en una fase de descanso para valorar en un tiempo.  Tras la entrada de Rob Caggiano el rumbo más suave y comercial que ha tomado el grupo se me antoja bastante deliberado, para aumentar sus ventas más allá del panorama metálico. Su bajista de toda la vida ya ha abandonado el barco, yo no digo nada...