martes, 23 de junio de 2015

My God-Given Right - Helloween (2015)







Michael Weikath - Guitarra
Markus Grosskopf - Bajo
Andi Deris - Vocalista
Sascha Gerstner - Guitarra
Dani Löble - Batería




Aquí tenemos el decimoquinto álbum de estudio de nuestra entrañable calabaza, que se dice pronto. Se les podrá poner muchas pegas, pero nadie negará que es una de las bandas más currantes que hay, con un fiel promedio de dos años por álbum en sus ya 30 años de carrera. Mención aparte a toda la parafernalia que suele rodear a los discos de Helloween en forma de vídeoclips, fotografía y temáticas bastante curradas.

Este My God-Given Right se caracteriza por varias cosas. La primera, por su longitud: 16 nuevos temas (en la versión extendida) y 73 minutos de duración. La segunda, por una mayor utilización de teclados, tendencia que ya se notó en Straight Out of Hell.

Nos encontramos ante un álbum variado, en el que hay sitio para cortes rápidos, medios tiempos, elementos innovadores y guiños a sus anteriores trabajos. Debo decir que su primera escucha me dejó algo tibio, pero tras las muchas escuchas que ya llevo he encontrado muchas virtudes.

A nivel vocal, Andy suena sorprendentemente bien, tal vez economizando esfuerzos y siendo más “sabio”, pero controlando muy bien sus registros y ofreciendo un repertorio que esta vez sí podrá defender con garantías en directo. Con el tiempo la banda ha adquirido un estilo adecuado a la voz de Deris, y se nota cada vez más en sus discos.

Ya desde su inicio, nos encontramos  con un corte potente, Heroes, con un sonido innovador y un estribillo bastante pegadizo (Everyone can be a heeeroooo! weee areee we areee!), de esos que el público cantará en directo. Como apertura está bien, transmite la energía y la innovación que caracterizarán al disco y tiene buenos duelos de guitarras.

Battle´s Won empieza y acaba con uno de esos bufidos de Deris que ponen los pelos como escarpias, para seguir con un tema rápido, con mucha melodía y que fue presentado como primer single. Bastante épico tanto en sonido como por su letra, recupera el espíritu happy que les caracteriza y debiera gustar a partes iguales tanto a los nuevos fans como a los de siempre. Me gusta!

My God-Given Right, otro corte épico, ya desde su nombre. Muy pegadizo, se te queda en la cabeza. No es de los rápidos del disco, pero es contundente, intenso. Para dar nombre al disco, tal vez se podría esperar algo más, pero suena bien.

Stay Crazy, con la temática habitual de Helloween, respecto al “carpe diem” y “la vida es muy corta” (recordemos Don´t Stop Being Crazy), no es muy destacable, se deja oir sin más, tal vez destacar las ganas y la entonación de Deris y ciertos momentos de rapidez.

Lost in America, es curioso, pero me suena un poco estilo Gamma Ray o Stratovarius. Es bastante pegadiza, no es un temazo pero mantiene el nivel del disco.

Russian Roulé es una de las primeras gratas sorpresas para mí.  Canción en tono jocoso, con un Deris soberbio, alternando sus mejores agudos con algunos graves. Estribillo súper pegadizo con el clásico gritito de Deris de los que rompen copas de cristal.

The Swing of a Fallen World, otra buena sopresa. Nada que ver con los happy Helloween, es  el corte más oscuro del disco, con un Deris dramático, rayando a un excelente nivel, a veces rasgándose la voz. Una atmósfera que estremece, gracias en parte a los arreglos de teclado, a Deris y a la letra. Tiene un riff principal sencillo pero muy efectivo. Los más acérrimos la criticarán, pero para mí es de lo mejor del disco. Encima para rematar, una parte final veloz con buenos duelos de guitarras, para después volver al riff principal. Dan ganas de oírla una y otra vez.

Y cómo no, no podía faltar la balada, Like Everybody Else. Sin ser una gran balada (hace mucho que Helloween no nos regala una), sirve para disfrutar de un buen Deris luciéndose y relajarse ante lo que se avecina después.

Porque Creatures in Heaven es otro de los temazos imprescindibles. Desde su efectista intro inicial, que da paso a uno de los riff principales y a una base rítmica contundente, que hace pensar en lo mejor. A continuación, cambio de ritmo, y empieza la caña! Canción que combina potencia y melodía, unido a un buen acompañamiento de teclado y a unas melodías de guitarra que enganchan. Deris genial una vez más, no me cansaré de decirlo.

If God loves Rock ‘N Roll, otro de los que se te quedan en la cabeza, con una melodía principal muy pegadiza y varios cambios de ritmo. Muy helloweeniano y animado, aporta frescura al álbum. De los que más me han gustado.

Living On The Edge, un tema potente, rompiendo la tónica melódica del disco, con guitarras y base rítmica más pesadas que en otros cortes, si no contamos con esa explosión hacia el final de la canción, donde nos regalan unos duelos de guitarras bastante resultones. Un poco true metal, con ese coro Carry Ooonnn…!! a lo Manowar. A los que aman la era Deris les gustará bastante.

Claws, otra de las joyas del disco, una delicia desde el principio en sus casi 6 minutos, al más puro estilo del Better Than Raw, batería castigando las baquetas desde el principio, cambios de ritmo, un Deris partiéndose el alma, guitarras muy bien sincronizadas. Ahw! Aaaaaahw!!! Brutal!!! Imprescindible. Si la gente no hace pogos en directo con esto….es que no tienen alma.

You, Still of War, empieza como un corte muy pausado, para dar paso a un medio tiempo contundente a la batería y las gitarras y con la presencia de teclados que caracteriza al álbum. Lo adorna un Deris variando bastante de registros  y una melodía que sin ser memorable termina por quedarse en la cabeza. Tema que no gustará a los fans del Helloween primigenio. Final del disco en versión normal, tema largo como de costumbre.

I Wish I Were There, es de esas canciones que al principio no prometen mucho, pero que según avanza va ganando puntos. Corte potente, con doble bombo en bastantes partes de la canción y un gran trabajo del mamporrero. Tal vez tendrían que haber evitado las partes lentas de la canción, habría sido un temazo.

Wicked Game, es posiblemente el corte menos Helloween del disco. Al principio tiene un pase, pero el estribillo con la voz gutural mata bastante el tema. Y si le sumas los teclados, aún más. Parece de algún grupo de rock modernete. Prescindible, sólo se salva el último minuto, por fortuna, es un tema extra.

Y por último, pero no desdeñable, Free World. Canción de ritmo veloz y sencillo desde su inicio, estropeada una vez más por la alternancia con partes lentas. Pero muy potente en general  y con buenas partes melódicas, es un buen final de disco.

 
En resumen, este álbum demuestra que la calabaza sigue en forma y es capaz de ofrecer un buen nivel después de tantos álbumes. En mi opinión, por debajo de 7 Sinners o Straigh Out of Hell, pero manteniendo el buen nivel de los últimos años. Un álbum extenso y variado para saborear con calma, una buena noticia como siempre.





viernes, 17 de abril de 2015

Discos Diciembre 2014-Abril 2015

Adquisiciones acumuladas en estos meses, todos originales, los tres primeros en vinilo (en verde el Taking Over), a tope.









sábado, 10 de enero de 2015

Premios Black Perseo de la Música 2014

Me congratula premiar otro año más a los álbumes y directos más destacados de éste año 2014 que se va, en el como siempre, hemos contado con los preciados votos de nuestro staff. Ahí van los galardonados:

Mejor disco: como el año pasado ésta categoría quedó desierta, me tomo la libertad de poner todos los discos votados, en el orden en el que considero que merecen.




El primer puesto es para mi un grato descubrimiento personal: Sister Sin, una banda que desconocía absolutamente, pero que gracias a nuestra colaboradora Elisabetta, y a éste Black Lotus seguiré muy de cerca en próximos (y pasados) lanzamientos. Un rock muy metalizado (o metal muy rockero) que entra a la primera, con una gran cantante llena de energía. Para muestra este pedazo de pepinazo:



En segundo lugar coloco al Blood in Blood Out de Exodus y al Exit Bounds de The Haunted por las respectivas vueltas de sus pasados voceras: Steve Zetro Sousa en el primero (desconozco los motivos de la marcha del animal de Dukes), y Marco Aro en el segundo (éste por el rumbo moñas que había tomado la banda recientemente).


En último lugar, por respetar todos los gustos y opiniones, y no sin debate previo ;) , coloco la vuelta de los Judas con su Reeedemer of Souls, trabajo muy digno pero que no merecía el máximo galardón de éste año.



Mejor directo:  coloco en primera posición al directo de los grandísimos Bad Religion, con el memorable concierto que nos ofrecieron en la Riviera. No son metal, pero la devoción que sentimos algunos miembros del staff hacia esta banda merece representación y el premio de éste año. El set list y comunión con la gente los puntos a recordar para siempre de aquella velada.

 "!Si jevis, me he colado en vuestro blog!"

En segundo puesto el estupendo concierto de los Scorpions en Vistalegre, un show a la altura sólo de los grandes mitos, pero un poco deslucido por la ubicación del personal y el usado reclamo de la gira de despedida.
 Más pequeños aún los vimos desde nuestros asientos


Esperemos que éste 2015 nos deje grandes trabajos y memorables conciertos, ¡seguro que sí!

viernes, 28 de noviembre de 2014

Discos de Noviembre 2014

Variadito, con novedades, clásicos que me faltaban en cd, y otros que aún no tenía.










sábado, 1 de noviembre de 2014

Discos de verano a Octubre 2014

No he parado mi actividad musical, pero en verano sí que se ralentizó (sólo dos originales: LCA y regalo de cumple: recopilatorio de BS), cosa que he revertido en éste último mes consiguiendo muuuchos clásicos que imperdonablemente no tenía,o sólo tenía en cassette, y alguna novedad:



















martes, 14 de octubre de 2014

Composición: ni tanto ni tan calvo.

En el proceso de creación de un disco entran en juego la composición de la música y las letras por parte de los miembros de un grupo. Todos en armonía, codo con codo, aportando cada uno su punto de vista, su grano de arena, para que cada canción sea una obra maestra, una oda al trabajo en equipo. Si son un grupo a la hora de tocar y trabajar, también lo son a la hora de componer.......!JA!.
 Escarbando un poco en las composiciones de bastantes grupos y los créditos de sus discos me he topado con que hay mucho músico que aporta muy poco o directamente nada de nada a la hora de crear canciones, una sorpresa para mí, ya que daba por supuesto un poco de creatividad musical por parte de artistas de primer nivel mundial. O eso o es que las principales cabezas pensantes de cada grupo no dejan aportar o en cada grupo sólo se precisa buenos intérpretes para las creaciones de unos pocos maestros.¿Los nombres de los grupos son meras fachadas para el talento de los genios, que venderían menos con un nombre menos comercial (The Jeff Waters Band)? Cierto es que la aportación a un a banda va mucho más allá de la creación de canciones, ya sea en cuanto a factores extramusicales, interpretación de los temas, calidad técnica... pero en el futuro, al oír un disco de tu grupo preferido, ten en cuenta que el señor X, tan majo y tan heavy jamás aportó nada  de esos himnos tan coreados y recordados. Ahí queda la reflexión.

Empiezo con una categoría lamentablemente común en este grupo de no-compositores: muchos baterías de los mejores grupos de metal nunca han metido ni una coma o nota en una canción, o sólo han participado en un sólo tema o muy pocos en decenas de años de carrera:
Dave Lombardo, Nico MC Brain, Scott Travis, Peter Criss, In Flames, SOAD, Scott Columbus, ninguno de los que ha tenido ACDC...
Grandes baqueteros y aporreadores, mucho talento tras los bombos, pero nada en la creación.

 ¿Quién dice que soy creativo?

Dos casos que me han sorprendido muchísimo es el de dos excelentes y (muy heavys) voceras: Eric Adams y Fabio Leone. Especialmenbte el primero, uno de los mejores cantantes del género, voz de los Reyes del Heavy Metal, jamas ha metido ni una nota, arreglo ni nada a ninguna de las canciones de Manowar :((. DeMaio se ocupa de todo en la banda, pero sí que ha permitido colaborar a los diferentes guitarristas  de la banda,o sea que por tiranía musical no es. El caso del italiano es curioso, no aportó nada en todos los años en los que compartió escenario con Luca Turilli, pero tras su marcha se ha encargado de todas las letras de su último plástico (estaba agazapado esperando su momento).




El siguiente tema lo escribes tú.

En el otro extremo tenemos grupos en los que la labor creativa pertenece en exclusiva practicamente a una sola persona y todo lo que gire alrededor de crear (o lo que sea) tiene que pasar por su aprobación. Si no me mola, a la papelera, y por favor, no vuelva a opinar:
Jeff Waters, Joey DeMaio, Dave Mustaine, Toni Kakko, Glenn Danzig, Timo Tolki, Tobias Sammet, Dee Snider, Alexi Laiho, Joey Tempest, Blackie Lawless,...
Varios de éstos genios han creado TODO (música, letras, arreglos...) lo que oyes cuando te pones los discos de sus bandas.

Hasta que nadie me ayude a componer , no sacamos disco.(Dee Snider, 1987 hasta hoy)

Otro grupo es el de los que se especializan en las letras más que en la música. Dejan crear el sonido, pero las historias son todo cosa suya: Marylin Manson, Dio, James Hetfield, Mile Petrozza, Robb Flynn, Dany Filth, Anders Friden...

De aquí, de la patata.
 
Hay grupos que si que van todos a una, y firman sus créditos con el nombre de todos los miembros, o directamente de la banda: Pantera, Lamb of God, RATM....

Y para terminar algunos casos curiosos de como se reparten la tareas algunas bandas:
In Flames: cantante letras, guitarristas música, batera y bajista, nada
ACDC: Hermanos Young y cantante de turno a crear (aunque Brian Johnson desde antes del Thundestruck no aporta nada).
Slayer: guitarras todo, Araya sólo colabora en las letras.
Edguy: sólo colabora en la música el guitarra Ludwig.
Rhapsody: Turilli letras, junto con el teclista Staropoli la música.





miércoles, 17 de septiembre de 2014

Redeemer of Souls - Judas Priest (2014)



 

Scott Travis (batería)                                                   Lanzamiento : julio de 2014
Ian Hill (bajo)
Glen Tipton (Guitarra)
Richie Faulkner (Guitarra)
Rob Halford (voz)

Con sesenta y tantos años, normalmente la gente está en el bar de abajo echando la partida o en el parque dando de comer a las palomas. Esto es así, hasta que te cruzas con esta banda de veteranos indómitos que llevan el metal en la sangre.

Seis años han pasado desde su antecesor, Nostradamus. En medio, una gira de despedida que no fue tal, la salida de uno de sus fundadores, Downing y la entrada de un joven talento, Richie Faulkner.

Debo admitir que ya poco o nada esperaba de los Judas, la edad es justiciera implacable. Hasta que escucho por primera vez este Redeemer of Souls, y entonces comprendo perfectamente el título. The Priest is back, y viene pateando traseros.

En líneas generales me ha dado la sensación que me dio Angel of Retribution en su día: la de encontrarme ante un disco atemporal. RoS reúne los elementos clásicos de siempre (endiablados riffs de guitarra, la contundencia de Travis a las baquetas, un Halford que nunca defrauda, composiciones que enganchan a la primera) con una sabia adaptación a los tiempos que corren.

Empezando por Dragonaut, ya desde el inicio descubrimos que el disco promete. Buena pegada de Travis, una melodía pegadiza con buenos riffs y un Halford que mide los esfuerzos y lo hace muy bien.

Siguiendo con Redeemer of Souls, corte con tinte épico, ya cuando la divulgaron como aperitivo me recordó un poco a la etapa de Halford en solitario y tenía miedo de que el disco fuera a seguir esta línea. Se escucha bien, Halford poderoso al micro. Tiene cierto aire al Hell Patrol de Painkiller, no pueden negarlo.

Con Halls of Valhalla, creo que se me erizó el vello. No esperaba semejante pepinazo a estas alturas de la vida… Seis minutazos de potencia reivindicativos, de esos que dicen: “no te atrevas a llamarme abuelo”. Todo en esta canción carbura bien: Halford forzando a tope sus gastadas cuerdas vocales y variando registros, ritmo frenético, endiablados riffs, batería. Alucinante que aún puedan ofrecernos esto.

Sword of Damocles, corte con mucha pegada de la batería, doble bombo. Algo más lento que lo visto hasta ahora, el estribillo es pegadizo y la parte más acústica del corte está currada, aunque puede que sea de las que menos me atraen. Con más escuchas termina gustando.

March of the Damned es un típico tema Judas de comienzos de los 80, finales de los 70, aunque con la lógica adaptación a nuestro tiempo que impregna todo el disco, resuelto con brillantes duelos de guitarra de los que siempre nos han deleitado. El riff principal es muy pegadizo, me encanta. Y me gusta ese registro que Halford usaba en sus inicios, en el que no necesitaba dejarse la garganta para demostrar el peazo cantante que es. Atemporal.

Down in Flames, comienza poderoso en las guitarras, con esa afinación algo más grave de lo acostumbrada y Halford muy acertado a las voces. No es de lo mejor del disco, es de esos temas que hacen bulto, sin más.

Seguimos con Hell & Back, uno de los pocos temas en el que noto cierto protagonismo del bajo. Medio tiempo pesado, que también tiene cierto aire de sus discos setenteros. Otra de las que no me dicen mucho, tal vez algo lenta sin aportar mucho más, aunque gana según avanza gracias al trabajo de los guitarras. El final me gusta, súper clásico, me recuerda a los tiempos del Stained Class o el Killing Machine, tendrían que haberlo sacado más partido.

En el comienzo de Cold Blooded no puedo evitar recordar el comienzo de Bloodstone. Incluso el título tiene que ver. ¿Será un guiño a propósito? La verdad es que no pueden negar que el riff es casi el mismo.  Hay que decir que la canción engancha, súper pegadiza, con una atmósfera que te envuelve. Una vez más Halford está soberbio sin tener que pegar gritos, y ésa es su grandeza. Canción muy completa, me encanta, da variedad al disco.

Con Metalizer se termina el descanso de los últimos cortes y volvemos a la caña. Base rítmica potente durante todo el corte, una composición bastante lograda, Halford entonando muy bien. Otro de los temas a destacar para mí, que demuestran que esta banda aún tiene cosas por ofrecernos y aún puede enganchar a nuevo público.

Crossfire nos muestra nuevamente una esencia clásica. Una reivindicación de lo que es bueno y ya casi no se hace. En este disco han tirado más de sonido clásico que en álbumes anteriores, se nota que los Judas ya se han cansado de intentar contentar a los que les piden un Painkiller tras otro. Si te gustaba la época de los Killing Machine y similares, te gustará. A mí sí. Genial Halford, cantando como cantaba hace 30 años.

Secrets of the Dead, es de las prescindibles. Me recuerda más a su Nostradamus y no es un disco que me emocionara demasiado. Es un tema lento, que tampoco tiene otros elementos que enganchen. Se agradece la inclusión de algún efecto que ayuda a crear la atmósfera del tema.

Battle Cry es otra de las delicias de este disco, que transmiten energía y las ganas de esta banda de dar un golpe en la mesa. Corte rápido, animado, con excelentes duelos de guitarras y Halford forzando más de lo habitual. Travis soberbio una vez más. No pasará a la historia, pero demuestra un gran saber hacer y entusiasmo.

Y para finalizar, faltaba la balada, Beginning of the End. Buen acompañamiento instrumental para permitir el lucimiento a Halford. Normalita, Judas las ha hecho mejores, pero siempre es una maravilla escuchar a estos tipos sacando lo mejor de sus instrumentos.

Respecto a los bonus de la edición Deluxe, a falta de más escuchas me quedo con Snakebite de corte muy ochentero, podría haber sido incluida en cualquiera de aquellos primeros discos. Tears of Blood suena muy decente, y junto con Snakebite podrían haber sustituido a otras como Hell &Back y Down in Flames.
Creatures, un tanto atípica, se aleja un poco del estilo Judas. Cumple como cara B, al igual que Bring It On.   Never Forget, otra baladilla para cerrar, ahora sí, este último trabajo de los Judas. Muy entrañable, edulcorada.

Para finalizar, destacar que estamos ante casi hora y media de nuevo material. Los seis años de espera han merecido la pena, con un buen puñado de canciones que entran de primeras y otras muchas que lo harán con el tiempo. El nivel del disco es bastante alto en general, mejor que Nostradamus y a la altura de AofR, por decir los más recientes, ya que es difícil comparar habiendo semejantes saltos temporales. Reúne lo que creo que cualquier fan Judas puede esperar.

Faulkner supera con nota el órdago de suplir (que no sustituir) a Downing, aunque quién sabe lo que podría haber aportado este veterano. 

Ojalá no sea (aunque lo tememos) el último álbum. De momento, es tiempo de disfrutar de este buen material y de desempolvar el resto de sus clásicos. Quién sabe, los dioses no entienden de tiempo.

TrackList:
01. Dragonaut
02. Redeemer of Souls
03. Halls of Valhalla
04. Sword of Damocles
05. March of the Damned
06. Down in Flames
07. Hell & Back
08. Cold Blooded
09. Metalizer
10. Crossfire
11. Secrets of the Dead
12. Battle Cry
13. Beginning of the End

Bonus tracks:
01. Snakebite
02. Tears of Blood
03. Creatures
04. Bring It On
05. Never Forget